“Mi confrontación con la docencia”
Hola, Miguel Ángel y compañeros del grupo 67: reciban un cordial saludo.
Cuando estudié la secundaría tuve un amigo y nos visitábamos constantemente en nuestros hogares, de esta manera conocí a sus padres que eran profesores con los cuales conviví mucho y de esta manera tuvieron gran influencia para mi decisión de estudiar la carrera de profesor en la Escuela Normal Rural “Lic. Gabriel Ramos Millán”; de Roque Gto.
Terminé como profesor de educación primaria en el año de 1968, empecé a trabajar en la Escuela Primaria Federal Ignacio Zaragoza, enclavada en la Sierra Madre Occidental, en la Comunidad de San Francisco de los Reyes; Municipio de Talpujahua, Michoacán. En esta Escuela tuve mis primeros alumnos donde en realidad se aprende a ser docente, ya que los alumnos no saben leer ni escribir y es una gran satisfacción cuándo a los dos o tres meses del curso los alumnos empiezan a leer y a escribir, además el maestro era el que daba consejos, el invitado a los convivios de la comunidad y el que tenía un gran prestigio y se daba a respetar.
Seguí preparándome y esto me dio la oportunidad de solicitar una plaza en Secundarias Generales, y a partir de Noviembre de 1969 a 1986, laboré en la Secundaria Federal 18 de Marzo de los Reyes; Michoacán.
De 1985 al 2009 laboro como docente e imparto las asignaturas del campo de conocimiento Histórico Social, en el Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán.
Pienso que esta profesión es una de las carreras más difíciles de ejercer, porque nos encargamos de la formación e información de los jóvenes y en esta etapa el adolescente es muy difícil de tratar y cuando uno logra comunicarse, comprender y ganar la confianza, además ser compañero, o amigo de los alumnos, deja muchas satisfacciones en la construcción de los aprendizajes y la formación para la vida.
Como profesor una de las mayores satisfacciones es saber que los jóvenes que fueron mis alumnos lograron su proyecto de vida laboral o profesionalmente y una insatisfacción es cuando no logro llegar a las metas que he planeado en mi práctica docente.
Javier García Reyes.